Expresión Lírica de sentimiento y belleza

lírica

Casto, beso

Resultado de imagen para cuadros clásicos de besos en la mejilla

Te acercas y me dejas
Pulsando en la mejilla
Un casto beso amigo,
Que no logro olvidar.
Me llenas de recuerdos
De besos que primeros
Otros labios me dieron
Temblando, en tu lugar.
Sus ojos verde azules,
Su figura gitana
El pesado cabello,
Prístino azabache
En rizado espiral,
Su manera de hablar.
Todo eso va a tu lado
Al mirarte pasar
Un mundo de recuerdos
Tu beso en la mejilla
Puro, casto, de amigo
Que me hace temblar.
Cual burla del destino
Me regresa al pasado
Me provoca sonrisas.
Aflora el sentimiento,
(No debo recordar)
Una lágrima sola
Resbala en la mejilla
Que acabas de besar.

Yolanda Arias Forteza
Diciembre 4, 2017, 9:15 hrs.

Anuncios

Piensa en mí

 

Imagen relacionada

¡Oh, cuánto desearía!
En alboradas rosas, ser parte de tu anhelo,
De noche, tu desvelo, que pensaras en mí.
Me vestiré de aurora, para alumbrar tu puerta.
Si el desvelo te agobia y sales al jardín,
Un trino tempranero, primer pájaro en vuelo,
D’este invierno febril, alcanzará tu oído
Diciéndote ¡te quiero!, te acordarás de mí.
Y si no fuera así,
Regresará a mi alcoba la rosada alborada,
Y se habrá vuelto ocaso, ya teñida de gris.
Esperando la noche, soñaré que viví,
El sueño de que es cierto,
Que tú piensas, en… mí.

Yolanda Arias Forteza
Nov. 20, 2010, 14:00 hrs.


Al desviar su mirada

Resultado de imagen para luceros y estrellas gif

Un lucero y una estrella se miraron,
Y en argente fulgor así cegada,
Desviaron uno de otra su mirada
Y al cabo de algún rato, se buscaron

Ya perdidos, en medio de la nada
La estrella, confundida en la alborada
El lucero, muriendo, se incendiaba.
El amor que impaciente él buscaba.

Se perdió de repente, al desviar su mirada
Y muriendo pensaba… Si yo podido hubiera
Sostener su mirada, tal vez incendio fuera,
¡En brazos de mi amada!

Yolanda Arias Forteza

(Enero 15, 2004) 20:00 hrs.


Amapolas, salpicadas

 

Resultado de imagen para imagenes de campos con amapolas

En las campiñas del tiempo
Vamos dejando regadas
Amapolas, salpicadas
De dolor y de grandeza
Es en nuestros corazones
Donde crece la maleza
O el amor que todo alcanza
Riega tú con la esperanza
Amistades que rebasen
Los límites de lo humano
Donde todo lo profano
No causa ya destemplanza
El cariño se asegura
Con un candado sin llave.
En un verso sin palabras
Que sólo el corazón sabe
A su lado los recuerdos
Van haciendo sus senderos.
Para el amor, no hay… distancia.

Yolanda Arias Forteza
Agosto 31, 2017


Una estrella, más

124982430 2

Nuevamente camino abandonada,
Me detengo frente a una encrucijada;
Mas, no puedo dar un paso atrás
Camino fascinada hacia el arcano
Hay seres que me extienden ya su mano
Anhelan mi llegada. A su llamado,
Intento caminar sin lograr avanzar.
Un sendero distingo que aledaño,
Da la oportunidad de continuar
Por sólo un tramo más. Llega un niño
Que desea entre mis brazos descansar.
Me recuesto a la sombra de una encina.
De sus ramas penden gotas claras,
De líquido cristal. ¡Es tan fresco el lugar!
El niño se acurruca en mi regazo y dormimos,
Despierto en sobresalto, el niño ya no está,
Ni estoy bajo la encina con gotas de cristal.
Erguida permanezco al borde de unas peñas,
Abajo no distingo sino un fondo abismal
Que me invita a saltar. Me asalta el pensamiento
Que debo regresar;  indecisa, adelanto mi planta
Sin pensarlo ya más, un paso, dos, un paso más…
Y me encuentro planeando entre la inmensidad
Me desplazo a gran velocidad, adentro  la vía láctea.
Estallo en mil esquirlas de luces cegadoras,
Soy una estrella más. No miro hacia la tierra,
No al niño entre mis brazos,  no el árbol con gotas
De cristal. Todo ha, quedado… atrás.

Yolanda Arias Forteza

Julio 22, 2017, 13:36 hrs.


En un tiempo de Dios

 

cielos 4

El eterno pensarte, es mi desvelo;
Mas, impass es, de insomnio, consentido,
es caricia perenne, sin límite de credo,
es entrega total,  sin cobardía, reto es,
pues lo inerte no puede aún alcanzarte,
en movimiento estás, rueda  en mi vida,
mientras vivo te quiera todavía,
muerta vivo y sin ti no viviría.
Aún mil noches de ausencia no han podido
acabar con el ansia de besarte
de arroparme a tu cuerpo en un abrazo
arrimada a tus íntimos espacios
al sentir tu cabeza en mi regazo.
En inefable amor yo me consumo,
y la herida me sangra hasta en el llanto,
nunca habrá cicatriz que me consuele,
nunca, nunca he dejado de adorarte.
Cuántos años vendrán de tu partida,
cada uno no hará sino acercarme
al plano sideral en el que el alma sabe
que en un tiempo de Dios,
habremos de encontrarnos.
Sigue en mí, insuflado de mi vida,
Tú nunca morirás, mientras yo viva.
Paradoja perenne en mi  memoria,
en tu verso inmortal, muere, mi… historia.

Yolanda Arias Forteza

Enero 18, 2016, 23:00  hrs.


Brillo de luna

 

Resultado de imagen para Pinterest imagenes de luna brillando

A Violeta Isabel, mi nieta
en sus diez años, Junio 9, 2002

Cuando tú me miras, pedazo de amor,
Me siento bañada por brillo de luna,
Y cuando tenemos nuestras manos juntas,
Siento que te arrullo de nuevo en la cuna.

Tú me complementas en mis soledades
Y yo te sostengo en momentos duros
De tu vida diaria, pesares de niña,
Que si por la escuela, la tía o la mamá

Y ese Miguelito, que da sin parar.
Yo tengo tus cosas, tú tienes las mías,
Somos millonarias de mil chulerías,
Que de mil amores debo de cuidar.

Aretes, pulseras, ligas del cabello,
Tu telar de palo, no encuentra lugar
Dibujos y letras pueriles en libros,
Que de hecho… no debían estar.

La carta de Reyes o del Niño Dios,
Que quedó escondida por algún cajón,
Por lo apresurado de la situación.
Parte dulce eres de mi corazón.

Tú me has dado todo lo que yo quería
Con tu alma pura, con tus travesuras
Con tu gran flojera, para las tareas,
Tú no eres perfecta; pero, así te quiero.

Sigue tu camino. Levanta los hombros,
Yergue la cabeza. Prosigue invencible
Por ese camino que tienes marcado.
Verás que cosechas ignotos tesoros

Si tú, responsable, prodigas amores.
Te quiero Violeta, siempre te querré.
Sesenta años tengo, y tú, sólo diez.
Y en esos cincuenta de separación.

Al mirarte pura, regresa a mi mente
El dulce candor, que tuve de niña,
Candor de azucena, que se me olvidó.
Y recuerda, siempre

En estos diez años ya me has dado todo
Irradia mi mundo tu brillo de luna
LLámame, “abuelita”
Con eso me basta… ¡Para ser feliz!

Yolanda Arias Forteza